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Divulgadores

Entre las curiosas ocupaciones que la posmodernidad ha dejado arrumbadas en nuestras playas se encuentra la de «divulgador científico». No sé bien qué es lo que se esconde bajo este concepto pero sí guardo un buen recuerdo de un propio llamado Manuel Toharia, que me enseñó muchas cosas sobre eso que llaman CIENCIA sin dárselas de nada. En España, el boom de la divulgación científica, o sea, el boom del cientifismo de quiosco de estación explota con Eduard Punset y su programa REDES. He de reconocer que gracias a Punset hemos podido saber como son de cerca gente como David Nutt, Daniel Dennett, Gigerenzer, Gazzaniga y toda esa luenga serie de expertos en la toma de decisiones del ser humano a la hora de comprar ( por cierto, creo que a Punset se le olvidó entrevistar a Geoffrey Miller, el mejor de aquellos). Pero Don Eduard, con el tiempo y el éxito ha devenido en pensador animista, mas preocupado de hacer caja que de divulgar en serio. Y es que la Ciencia, la sacrosanta Ciencia, por mas que lo neguemos, aparece casi siempre aromatizada con nuestros valores.
Como divulgador científico camina Pere Estupinyá en su blog de El País. al respecto. Hace unos días publicó un interesante reportaje sobre las terapias aversivas usadas hace 45 años para tratar la homsexualidad que por entonces era un trastorno mental que hacía sufrir a mucha gente que, antes de plantearse otra salida, prefería quitarse la tentación de delante. Estupinyá linka en su entrada un oportuno y excelente artículo de Bancroft y el gran Marks donde exponen sus resultados en el uso de técnicas aversivas, en concreto, calambrazos, para tratar la tentación del sexo con travestis, homosexuales y transexuales. Desde luego que todas aquellas prácticas suenan ridículas ante nuestra mentalidad de hoy. Desde luego que el gran avance llegó con la despatologización de esas formas de sexo y de deseo. Y ojalá que los calambrazos se los diesen ahora en los cojoncillos a algún obispo. Pero la mirada de Estupinyá está muy lejos de la objetividad y demasiado cerca de sus convicciones. Aquellos hombres ayudaron con esas técnicas conductistas a mucha gente muy angustiada y que experimentaba notable alivio cuando veían aminorar su interés por personas de su mismo sexo. En el artículo de Bancroft y Marks no se refieren apenas malas evoluciones tras un año. Y eso que usaban el método digamos, mas cruento. Pero donde se dice «calambrazo en el antebrazo a gusto del consumidor» no debe traducirse «electroshock» bajo ningún concepto. No punseteemos, que el alma no está en el cerebro. Aquellos hombres, Bancroft y Marks, tenían bien claro que debían ayudar a todos los homosexuales, incluso a los que preferían no serlo. No es culpa suya que estemos tan cerca del perro.










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Diario El País. La modesta vida de Ruth Madoff. Dicen que recuerda a Blue Jasmine. Ahora resulta que la película fue primero. Todo vale, hasta la inmundicia, cuando se quiere dejar a Allen por genio.




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Y escribimos sobre los días mas terribles de Michi Panero.

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Un grato recuerdo de una maravillosa y leonesa noche de invierno. Wrecking ball, by The Bright. Así los vimos.









42 Comentarios

  • M.A.

    Efectivamente, Loia, esa frase en sus dos variantes, que parece impecable desde la perspectiva de una lógica pura, es bastante tramposa y obvia los hechos. El cine no es una ciencia pura, cada espectador ve *su* película, lleva sus conocimientos o la ausencia de estos, sus prejuicios, sus expectativas (me suelen desilusionar todas aquellas basadas en novelas que me han gustado. Siendo buenas incluso, como El nombre de la rosa o El último mohicano). Luego lo que *se ve* no es nada empírico. Como usted dice, es algo subjetivo. Le acepto que el humor avilesino sea menos intelectual que el salmantino, que nos cause gracia cosas distintas y los espectadores no se rían en la misma escena (por ejemplo, yo me lo pasé en grande viendo Resacón el Las Vegas, película a la que los críticos irían por obligación). Le acepto que las críticas envejecerán antes que la película. Los críticos, el público, nos podemos equivocar y usted llevar razón. Pero no especulemos ni partamos de proposiciones falsas. Usted desconoce si el libro original de Belfort recoge esa historia del coche, desconoce también si es un añadido del guionista. Y por seguir desconociendo, desconocemos si hay un anuncio americano como el que se emitió en España y si Winter o Scorsese lo vieron.

    En fin Loia, que vaya rollo le suelto para llegar al inicio. A mí me parece una maravilla a la altura de Uno de los nuestros, y a usted un bodrio.

  • Anónimo

    Esa visión elitista y metafísica del cine no la comparto del todo. La visión no es algo que se pueda enseñar. Se ve. Lo que si que se puede educar es la mirada, se puede aprender a mirar. Pero el matiz es fundamental La mirada es algo completamente objetivo se mira lo que hay, si la mirada está más educada se apreciará mejor lo que hay. La visión es algo subjetivo por completo. Hay entra en cuenta la ideología del individuo, su religión, etc. Pero la verdad de una película no está ahí. Lo que nos debemos plantear es por qué una película de Ozu emociona tanto aún no sabiendo nada de la cultura japonesa, por qué una película de Ford siempre parece que encierra algo verdadero. Pero si queremos hallar la respuesta no debemos ir más allá del film, sino a su materialidad. No debemos imaginar lo que hay más allá del film o del espectador o del propio autor, sino lo que realmente existe. Y eso da para mucho. Para muchísimo, se lo aseguro.

    Terreiro

  • meca

    Efectivamente en las pelis de Scorsese se ve claramente lo que hay, no hay remilgos. Son buenas y generalmente entretenidas. No soy ninguna entendida ni de cine ni de Scorsese, pero a mí sus pelis suelen gustarme.

  • Anónimo

    Ha muerto Manu Leguineche. Precisamente esta mañana me acordaba de él y me entero al llegar a casa que ha muerto. Mi primer jefe y mi padrino.
    P.

  • Anónimo

    Puto barça de los cojones. Fui a tomar café al hotel de las Arenas para disfrutar del miércoles festivo (san vicente) y no me dejaron porque estaba copado por el Madrid azulgrana. Ya no vuelvo más.

    BT

  • Anónimo

    El presidente no electo de la Comunidad de Madrid -González, creo que se llama-, da marcha atrás en la privatización de la Sanidad. Se puede.
    P.

  • Cat

    CONTRA LA FICCIÓN

    Ya nombré al Cura y el Barbero, tocar citar al Canónigo.
    “ -Verdaderamente, señor Cura, yo hallo por mi cuenta que son perjudiciales en la república estos que llaman libros de caballerías; y aunque he leído, llevado por un ocioso y falto gusto, casi el principio de todos los más que hay impresos, jamás me he podido acomodar a leer ninguno del principio al cabo, porque me parece que, cuál más, cuál menos, todos ellos son la misma cosa, y no tiene más a este que a aquel, ni estotro que el otro.” (P. I: CAP. XLVII).

    Y así, habiendo comprado tantos que la crítica puso en su día como obras maestras, repasadas las contraportadas, -vienen todas a decir lo mismo- y mirados por dentro buscando la marca donde los dejé … Hoy abomino, ¡Toma ya! de la ficción.

    Trescientos llevo retirados en menos de un mes y al ponerme a ver quien me los compra, o tasa, me entero de lo que valen: nada. Menos de cuatrocientos solo vienen a retirarlos y por encima de eso, en novela, que no espere más de unos céntimos por cada uno, con suerte. La mejor opción es La Cuesta de Moyano. ¿Será posible? Cuanta razón tenía mi suegra … y ch con el ebook.

    Vuelvo a los clásicos.

  • Anónimo

    Se me cae la fiction de las manos. El "Bloody Miami" de Tom Wolfe se parece tanto a lo anterior que no lo sigo. Los libros los tengo en cajas de plástico en el trastero.
    ch

  • Meca

    Locals only.

    Los chicos de Natalio Grueso no sabían de contabilidades. Ellos cobraban por hacer gestiones, relaciones públicas. Por echarle jeta al tema. Por ser guays y que los avilesinos fuéramos un poco guays. Y parece que nadie los supervisaba. Hoy le tocó el turno al hijo de Carlos Saura. Cada día da más vergüenza leer las comparecencias de turno. Los jetas sin cortarse un pelo contando que lo que gastaban eran lo normal y los políticos mirando para otro lado que yo no fui y culpabilizando al otro. Así no se corrigen errores. Así no. A la cárcel todos.

  • Anónimo

    Picanyol compareció con voz tranquila con un buen abrigo y melena.
    Santiago no contestó a las preguntas, ¿se respeta así a un parlamento?
    Mañana va Areces, veremos.
    Yo estuve allí, ví la exposición "Luz" de Carlos Saura y hoy se publica que se barajó un precio de un millón de euros para aquello. Se dijo en su día que era un trabajo exportable que daría beneficios. Nada hubo de aquello. Las maquetas duermen en naves de la ría.

    ch

  • Anónimo

    Lanzmann juega en otra liga.´El último de los injustos es la película más importante que he visto en el cine desde hace muchos años. Excede todo comentario. Es un apéndice necesario de la monumental Shoah, y no menos fundamental. Pero no sólo por el tema tratado sino por su increíble sabiduría cinematográfica en donde cada plano, cada travelling y cada lugar adquiere una importancia vital. Sin duda esas casi cuatro horas de película es la mejor definición de lo que el cine debe ser. Y no me refiro solo al cine documental, sino al cine.

    Terreiro

  • lafoca

    En JotDown, en junio, hay una entrevista interesante con Wolf Murmelstein, hijo del protagonista de "El último de los injustos" No pensaba ver la cinta pero después de leer a Terreiro me he pasado la tarde haciéndolo. Aparte de valores cinematográficos, que juegan en otra liga que no es la mía, hay que tener bastante estómago.

  • cat

    Que se nos caigan de las manos, creo se debe a que, pasado un umbral (por encima de los 40 años el que lee novelas es tonto), se dominan, lo sufriente, los recurso de ellas como para que dejen de interesarte, del todo, las ajenas y hagas la propia con lo que te rodea y conoces. No se trata de que escribas un libro (plantes un pino y tengas un hijo), no. Lo estás viendo, lo estás pensando, lo estás contando y con este libro tuyo sientes las emociones de cuando el de otro no se caía.
    Se me acaba de ocurrir … En el polvo de los libros tiene que haber algún neurotransmisor o cosa que les afecte. Sigo expurgando librería; luego, si eso, hablamos de buenos y malos libros.

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