Uncategorized

LA PLAYA PERPLEJA









«Ante el mar se queda uno siempre con un par de narices. El mar es impensable, intransferible, inaccesible y de una indiferencia total». Es Josep Pla, uno de los mejores escritores españoles quien habla. Me he pasado la noche leyendo a Anne Sexton, a la insufrible Sylvia Plath (lo siento, Jenn Díaz, era una pesada) y la gran biografía de Robert Lowell, el maníacodepresivo que las enseñó a escribir poesía a ambas y que también se fue por el desagüe de la vida antes de tiempo.
Sobre Lowell, ha publicado una biografía titulada «Setting the river on fire» una psiquiatra afectada por un problema bipolar : Kay Redfield Jamison. Excepcional el verso con que se despide del mundo: «Este libro abierto, mi ataúd abierto…» Pero sus ojos se cerraron y el mundo siguió andando tras la muerte de Plath, de Lowell y de Sexton.
En cambio la noche ha traído a la playa el recuerdo de un gran amor de Josep Pla. El recuerdo de Aly Herscovitz,  una mujer que conoció en Berlín y que tras una relación intensa y apasionada, desapareció con la llegada de los nazis a París en 1940. Ali, que era judía, desapareció en la famosa saca del Velódromo de Invierno donde los colaboracionistas franceses entregaron a los alemanes unos 15000 judíos que se habían escondido en París. Cuatro autores españoles han trabajado para reconstruir la vida de Ali hasta su triste muerte. Porque reconstruir la vida de una ciudadana culta, europea, burguesa y con un gran futuro por delante es como querer explicar porqué Europa sufrió las dos grandes guerras que la asolaron. Los autores han subtitulado el fabuloso texto «Cenizas en la vida europea de Josep Pla». Y es un hermoso canto a una bonita historia de amor partida en dos por el totalitarismo populista y al ronca sed de venganza.
El libro sobre Ali Herscovitz es una maravilla y está concebido especialmente para leer en IPAD o tableta. Es una gozadaaaaaaa.




¨¨¨¨¨¨¨




Dom de Lillo me habla desde el submundo: «Si uno sabe que no vale nada solo puede satisfacer su vanidad apostando con la muerte».






——-




Ayer a la noche, mi querida Isabel, que se merece lo que gana y más, ha encargado «Las personalidades psicopáticas», esa leyenda. Es un honor, querida, que sigas queriendo ser mejor cada día.




____-

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *