Memoria

Tal vez algún día llegue a comprender cómo funciona la memoria. Por el momento no tengo ni la más remota idea. Es más, me da la impresión de que cada día sé menos sobre el tema. Y eso que cada vez es más importante para mi trabajo. Y lo será más aún como lo será la evaluación de la competencia en las personas de una edad avanzada para saber si son autónomos o no en la toma de decisiones. Porque gran parte de esa competencia depende de la memoria. Mira por donde volvemos a encontrarnos con las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad.

Creo que ha sido un error el despedazamiento de la memoria en tantos tipos distintos. Cualquiera que haya visto un enfermo de Alzheimer o a alguien con una merma cognitiva lo sabe. Los tests neuropsicológicos aportan información no siempre fiable. Sin una entrevista diagnóstica que dé cuenta de la repercusión de los fallos en la vida del afectado poco podemos saber sobre lo que tenemos delante. Memoria a corto y largo plazo, memoria inmediata o de fijación. Y poco más. ¿Memoria episódica? ¿Reserva cognitiva? ¿Memoria de trabajo? Ganas de entretener el tiempo. Pero ya sabemos que la vida científica funciona por lobbys. Y el cognitivismo reúne a allegados firmes en sus creencias y con poder. Pero olvidan que hay momentos en que la afectividad, la tristeza o una alegría extrema no solo se llevan por delante la vida lógica, como pasa en los delirantes. También pueden arrasar con la memoria y eso no suele aparecer en los test con esa relevancia. Los tests detectan el fallo en el cableado pero no la importancia que ese cable tiene en nuestra vida. Y pensar siempre, como vivir, es proyectarse. Pensar supone pensar hacia delante recordando el pasado. Y esa proyección se le escapa al testador.

En fin, todo esto para contar que cada vez me «como» más palabras al escribir. Así que no me queda más remedio que incorporar estrategias de compensación: corregir, comprobar y confirmar. Había una cuarta «Ce» en el paquete. Pero se me ha olvidado. Y no sé porqué.

1 comentario en “Memoria”

  1. Blanca de las Heras Azofra

    Es un tema que siempre me interesó porque se asocia a cualquier actividad diaria y es importante en las relaciones.
    Donde está el límite entre considerarlo despiste o alteración anímica y el real fallo nmesico ?
    La experiencia profesional y la familiar me genera más dudas que certezas.

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