25 Comentarios

  • Simón Suerte

    Es el Real Madrid. Antes o después volverá a ser el mejor y luego se volverá a hundir. Ley del fútbol, ley de vida.
    Y tiene razón, un ciclo (de victorias ininterrumpidas, claro está) que no llegó a empezar no puede acabarse…

  • M.A.

    Yo que no tengo Facebook y veo en Twitter una herramienta válida para futbolistas y gente con algo que vender (normalmente a ellos mismos), pienso que sólo es una vuelta a los orígenes. O puede ser que, a medias entre BT y Carrere, leo cosas muy raras.

  • Anónimo

    Getafe…que cosa tan rara Getafe. Ni siquiera cuatro viejas y un río. En todo caso, tardes anómalas de verano en una piscina municipal y porros a escondidas en los soportales viendo como el anochecer suicida aniquila el esqueleto de un estadio que por dos horas fue Mestalla.

    BT

  • ch

    En las primeras páginas del nuevo tomo X cuenta que el 1 de enero hizo el amor con Z.
    Z. le pide que no lo cuente y que siempre teme que les oigan los niños (R. y G.).
    X lo cuenta pero sin explicarse mucho.
    Después X encuentra una liebre que se deja acariciar.
    Pocos días después M. (que no es Z) mata a la liebre.

    Todo esto es una novelación. Si yo dijese X es tonto muchos X pensarían que hablo de él. Lo mismo puede ocurrir con estas X, Z, R., G. y M.
    O así lo he entendido tras leer la entrevista a A.T. en JD.

  • ancr

    No entiendo porque lo salvaje merece más el juicio de auténtico que lo elaborado. La impostura está en lo cargante y pomposo sí, una forma de molestar, de hacerte pasar por el aro, por ejemplo, la moral puede ser también cargante y pomposa, sobre todo si tiene doble rasero, uno para ti y otro para los demás, pero el civismo, los modales burgueses, no restan un ápice de innatismo y ponen un veto personal a la coercitiva brutalidad, al desbarre totalitario sin más. Ese que parece tan elemental. La realidad, y la verdad solo es poder, no es simple.

    Otra cosa, el fútbol. Que ahora resulta que es predecible, que cualquiera acierta la quiniela. El fútbol es una tostada social, pero sosa de leyes propias. Un solipsismo mal digerido que alimenta los gases del hincha.

  • Anónimo

    Amb la mort de Puchades se’n va un dels últims futbolistes que va xutar el baló marró, antic, de cuir que hi ha a l’escut del VCF. La seua mort posa fi a una època en blanc i negre on el futbolista era un heroi, perquè era pròxim i representava l’orgull i la il•lusió de l’equip per al que jugava. Eren hòmens que sovint tenien altres oficis, parlàven amb la llengua dels seus aficionats i no tenien més interés que jugar, perquè allò també era una forma de tirar endavant i eixir de la fam i la misèria que hi havia.
    Era un temps on el jugador era prou més que un “deportista de élite”, la imatge comercial de presidents que fan dels clubs constructores o el pagaré de presidents que en realitat són acreedors bancaris.
    Jo el vaig entrevistar un parell de vegades. No el vaig vore jugar mai, clar. Però, a banda de les fotos o vídeos antics com a futbolista, em vull quedar amb el record de vore’l tots els estius a El Perelló -erem veïns- jugant al xamelo com un jubilat més. Com un veterà de la Gran Guerra, mil voltes condecorat i amb històries encara tristes i encara per contar.
    Vull quedar-me, dic, amb eixa imatge d’home feliç, amb els seus amics, com un valencià més. Perquè crec que com a futbolista va decidir fer el mateix: pertànyer sempre al valencianisme què el va acompanyar. Els vertaders mites, les grans llegendes no són els qui tornen un dia com a herois, sinó els qui un dia, ja fa temps, van decidir no anar-se’n mai i quedar-se, per a sempre, entre nosaltres. Descanse en pau i al seu poble, Sueca.

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